Bolivia

Cooperativa Minera Aurífera Cotapata

Cooperativa Cotapata es la primera organización minera en el mundo certificada bajo el estándar Fairtrade y Fairmined en Diciembre 2010.

Con un rango de elevación cercano a 4.500m, el Parque Nacional de Cotapata protege una sección representativa del bosque de niebla Yungas del departamento de La Paz, Bolivia. La Cooperativa Minera Cotapata ha estado trabajando en el área desde antes de que fuera declarada un parque nacional, proporcionándoles un sustento a más de 88 familias y generando una producción mensual de 36kg de oro con pureza de 93.8%.

Aunque las actividades mineras tienen una larga historia en el área, fue sólo en 1991 cuando un grupo de individuos decidió formalizar sus actividades y establecer la Cooperativa Minera Cotapata. Actualmente la cooperativa tiene 88 asociados, de los cuales diez son mujeres. Cuarenta y tres asociados son trabajadores activos, mientras que 40 miembros tienen ya la edad que no les permite trabajar dentro de la mina. La Cooperativa Minera Cotapata opera de acuerdo con unos estrictos principios y directrices. Por ejemplo, todos los trabajadores, sin importar su género, reciben un salario y están asegurados por el valor de US$10.000 en el evento de accidente o muerte. El salario mensual que se les paga a los trabajadores contratados es cercano a los US$200, un buen salario dado que el mínimo nacional es de alrededor de US$80. El pago a los miembros depende de las ganancias de la mina, las cuales pueden variar. La cooperativa está afiliada a ambas la Federación de Cooperativas Mineras de La Paz (FEDECOMIN) y la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (FENCOMIN)).

La Cooperativa Minera Cotapata está establecida en un campamento permanente al lado de la mina y sin ninguna comunidad inmediatamente vecina. La mayoría de las familias de los trabajadores y sus miembros viven en La Paz, así que no hay niños en el sitio de la mina. La comunidad río abajo de Chairo es el asentamiento más cercano y la cooperativa mantiene una relación activa y respetuosa, apoyando a la escuela local a través de donaciones. Con certificación, la Cooperativa Minera Cotapata será capaz de mejorar aun más la relación con la Comunidad del Chairo y contribuir positivamente al desarrollo local.

La cooperativa tiene ambos los derechos de la tierra y una concesión minera. También cuenta con las licencias operacionales y ambientales necesarias para realizar actividades dentro de un parque nacional, pagándole al Estado Boliviano una tarifa anual por derechos minerales según la ley aplicable. Sin embargo, puesto que la Cooperativa Minera Cotapata vende sus productos a intermediarios, los impuestos se deducen en el punto de venta y en la actualidad la cooperativa no puede garantizar que estos dineros sean declarados y pagados de manera apropiada al Estado. Bajo el sistema de certificación propuesto, estaría en capacidad de venderles directamente a los importadores en Europa, sin necesidad de intermediarios, asumiendo responsabilidad directa de pagar los impuestos relevantes al Estado. Tal resultado representa un ejemplo del impacto positivo potencial que tendría la certificación sobre la formalización de las actividades mineras.

La minería como tal es subterránea de roca dura. Los asociados trabajan en turnos de dos semanas, viviendo en el campamento minero por turnos, y regresando a La Paz durante los períodos de descanso. La Cooperativa Minera Cotapata procesa aproximadamente 432 toneladas métricas de mineral por mes, con lo que produce entre 2.5 y 3kg de oro con una pureza de 93.84%. La cooperativa luego transporta el metal directamente a La Paz, donde es vendido a una casa comercial para su refinamiento y exportación. En términos de producción, los principales retos de la cooperativa son el de incrementar la cantidad producida de mineral por medio de reducir la pérdida de oro fino y mejorar las condiciones en el campamento minero. También hay necesidad de mejores servicios de salud, condiciones mejoradas de trabajo con tecnología perfeccionada e instalaciones de entrenamiento en el campamento.

La principal barrera ambiental para que el Grupo Minero Cotapata consiguiera la certificación de comercio justo fue la de la carencia de una represa segura para los residuos o relaves de amalgamación. La cooperativa actualmente está trabajando en este proyecto con el apoyo de una universidad, de tal manera que la construcción de la represa comenzará en los meses siguientes. Ya está operando un método de procesamiento de mercurio en circuito cerrado, amalgamando los concentrados (no la mena completa) y usando una retorta para recuperar el oro. En la actualidad, la primera ronda de relaves, que son ricos en piritas, es vendida a un comerciante peruano que las transporta al Perú para su procesamiento posterior. En ese caso, todavía hay suficiente oro que queda en los relaves para hacer económicamente viable el transportarlas lejos de la mina para su procesamiento.

PTal vez los principales riesgos para los mineros bolivianos en ingresar al esquema de certificación se relacionan con la formalización de las transacciones de ventas. Los impuestos en Bolivia son muy altos, lo que hace que el país no sea competitivo comparado con otros países mineros en la región. La mayoría de las cooperativas mineras les venden a intermediarios sin emitir factura, como es el caso de la Cooperativa Minera Cotapata. La viabilidad económica de la formalización también es fundamental para el proceso. La cooperativa no puede exportar directamente, y por lo tanto debe mejorar su desempeño antes de emprender tales actividades de exportación. Una prima de certificación podría quebrar este círculo por medio de proveer los fondos para invertir en la mina y mejorar en general su operación.

A pesar de estos retos, la Cooperativa Minera Cotapata es bien reconocida por su alto nivel de organización y como uno de las pocas cooperativas productoras de oro que trabaja con un sistema de recuperación de mercurio cerrado y ofrece seguridad laboral a sus mineros. Debido a su ubicación dentro de un parque nacional, la cooperativa ha estado implementando prácticas mineras responsables durante varios años,el esfuerzo reconocido con la certificación Fairtrade y Fairmined.

Aunque las actividades mineras tienen una larga historia en el área, fue sólo en 1991 cuando un grupo de individuos decidió formalizar sus actividades y establecer la Cooperativa Minera Cotapata. Actualmente la cooperativa tiene 88 asociados, de los cuales diez son mujeres.  Cuarenta y tres asociados son trabajadores activos, mientras que 40 miembros tienen ya la edad que no les permite trabajar dentro de la mina. La Cooperativa Minera Cotapata opera de acuerdo con unos estrictos principios y directrices. Por ejemplo, todos los trabajadores, sin importar su género, reciben un salario y están asegurados por el valor de US$10.000 en el evento de accidente o muerte. El salario mensual que se les paga a los trabajadores contratados es cercano a los US$200, un buen salario dado que el mínimo nacional es de alrededor de US$80. El pago a los miembros depende de las ganancias de la mina, las cuales pueden variar. La cooperativa está afiliada a ambas la Federación de Cooperativas Mineras de La Paz (FEDECOMIN) y la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (FENCOMIN)).

Proyectos Fairtrade y Fairmined

Mundo